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Frente a la cultura de la violencia, los feminismos son nuestra respuesta Manifiesto 25N 2022

Asambleas de barrios y pueblos 8M de Madrid Nos matan, en nuestras casas y en las fronteras, en las calles y en el mar, claro que nos matan. Nos asesinan, nos hieren, nos violan y nos maltratan, a nosotras y a nuestras criaturas, porque todos sus gestos y palabras proclaman que nuestras vidas no valen tanto como otras. Nos matan porque vivimos en una cultura de la violencia. Una cultura de la violencia que lo sustenta y lo invade todo, que naturaliza la desigualdad como una marca de nacimiento Las niñas sois más obedientes, más tranquilas, los niños más brutotes. ¿Tú qué eres, niño o niña? Las niñas sois más astutas, los niños más inocentones, no tienen maldad. Pareces un niño, con ese pelo. Corres como una niña. Las latinas sois calientes, las negras lleváis el ritmo en la sangre, las gitanas tenéis vuestras costumbres y a las mujeres se os da mejor limpiar. Os las sabéis todas. Y las más machistas, al final, sois las mujeres. Las más arpías entre vosotras sois las mujeres. Mi madre se come siempre la cabeza del pescado, porque es la parte que le gusta más. Mi padre sin ella estaría perdido, la verdad. Estas cosas las lleva mi mujer. Echa un ojo a tus hermanos y ten cuidado si sales. Menos mal que la abuela tiene a los nietos todo el día, que si no se aburriría. Y si no me llevo el táper, no se queda tranquila Una cultura de la violencia que cotidianamente desprecia todas las vidas que considera inferiores: que desprecia a las mujeres, pero más aún a las mujeres racializadas, pobres, trans, mayores, con diversidad funcional, enfermas, gordas, locas Los hombres somos más de razón, las mujeres de emoción. Mujer tenías que ser. Anda, quita, déjame a mi. Anda, déjame, tú qué sabrás. No te pongas nerviosa. No te pongas histérica, bonita, que no es para ponerse así, ni que tuvieras la regla. Calladita estás más guapa. Es por tu bien. Si te digo que adelgaces, es por tu salud. Cuídate un poco, valórate, sé más femenina, sé menos femenina, anímate. Tienes que integrarte, quítate ya el velo, estás oprimida y no lo sabes. Sonríe. Te lo digo por tu bien. Para qué tendréis tantos hijos, si no los podéis mantener. Tú mejor que no los tengas, que estás discapacitada. No se os puede decir nada. No te enfades, niña, es una broma; y si no es una broma, es que lo hacemos por tu bien. Una cultura de la violencia que institucionaliza la discriminación: en la sanidad, la justicia, la educación, los servicios sociales En este momento, no hay citas disponibles. Será urgente, pero no podemos atenderte. Permanezca a la espera, por favor, todos nuestros agentes están ocupados. Sin DNI o NIE no podemos darte cita. Eso no es un derecho, eso es un capricho. ¿Estás segura de que quieres denunciar? Piénsalo bien. Tiene derecho a ver a sus hijos. No practicamos abortos terapéuticos; trabajamos para dar vida, no para quitarla. Tú serás la madre, pero en tu parto mando yo. Los papeles, por favor; sin papeles no te atiendo, sin papeles vas al CIE. No te molestes en denunciar, ¿quién te va a creer, si eres extranjera? ¿Quién te va a creer, si estás loca? No das el perfil; no das el perfil de víctima, pero para enferma, para delincuente, sí das el perfil. Una cultura de la violencia que normaliza la destrucción y la muerte: en nuestros cuerpos, en las fronteras, en el planeta entero Mira lo que me haces hacer. Es que vas provocando, podías taparte un poco. Luego pasa lo que pasa. No tienes donde ir, ¿quién te va a querer? Yo no podría vivir como vivís, pero estáis acostumbradas, peor estáis en vuestro país. La chica que me limpia es como de la familia. Qué horror, pobrecitas, lo vuestro no es vida. Pero ya sabéis a lo que os arriesgáis cuando venís. No seáis desagradecidas, encima que os ayudamos. Hay que rescataros, pero volveos a vuestro país. Aquí no cabemos todos. Es la ley del mercado, es ley de vida: el más fuerte sobrevive. No podemos ocuparnos de todo. Lo del clima es una lástima, pero no hay que exagerar, nos iremos adaptando. Frente a la cultura de la violencia, nuestra respuesta son los feminismos: generosos, inclusivos, valientes. Frente a la cultura de la violencia, nosotras decimos: Yo sí te creo. Todas las vidas importan. Decimos: tranquila, hermana, aquí está tu manada. Si tocan a una, nos tocan a todas. Me cuidan mis amigas, y no la Policía. La calle, la noche, también son nuestras. Si tocan a una, respondemos todas. Todos los derechos, todas las mujeres. Nosotras parimos, nosotras decidimos. Papeles para todas o todas sin papeles. Contra el patriarcado y su violencia, ahora y siempre, autodefensa. Aquí estamos las feministas… Frente a la cultura de la violencia, los feminismos son nuestra respuesta.

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