fbpx

El Congreso de los Diputados puso en marcha el 27 de octubre la reforma del sistema de pensiones votando 21 recomendaciones discutidas en el seno de la comisión del Pacto de Toledo, que han resultado aprobadas con la única oposición de Vox. Dichas recomendaciones se elevarán ahora al Pleno del Congreso, que deberá aprobarlas para que puedan ser transformadas en reformas concretas por el Gobierno.

Fuente: COESPE / Redacción

 

Hasta entonces, en una primera valoración, COESPE destaca lo siguiente:

  • 1. Sobre los saqueos a las cuentas de la Seguridad Social:

Lo más sobresaliente es que el Pacto de Toledo no hace ninguna propuesta de reparación del daño causado por la financiación con cotizaciones de los gastos indebidos.

No dice nada de la derogación de las reformas laborales y de pensiones, ni de una la ley que garantice el mantenimiento del poder adquisitivo, y tampoco del destope de las bases máximas de cotización.

El Pacto de Toledo no quiere sacar ninguna conclusión del saqueo continuo que los diferentes Gobiernos han impuesto a las cotizaciones sociales durante décadas, y compensar por los desvíos de cotizaciones a fines impropios. Además, proponen continuar con estas prácticas hasta el año 2024. ¿De qué sirve reconocer que ha habido una indebida utilización de los recursos de la Seguridad Social si no se corrigen sus efectos y se propone un plan de compensaciones a la caja de la Seguridad Social?

  • 2. Se anuncia un nuevo saqueo. Como forma de eliminar la imagen de una Seguridad Social endeudada, se propone que la falsa deuda generada por los préstamos, que debieron ser aportaciones, se reconozca como verdadera deuda y se cancele cediendo al Estado o comunidades autónomas la propiedad de edificios del patrimonio de la Seguridad Social e inscritos a nombre de la Tesorería General de la Seguridad Social en los correspondientes registros de propiedad.
  • 3. Se manifiesta el rechazo a cualquier “transformación radical del sistema”. Siguiendo recomendaciones de la AIREF, que sugiere que una “pronta implementación de las reformas permitiría una implantación más gradual, facilitando su aceptación social y la adaptación de las decisiones de los agentes sociales a la nueva situación”.

Fruto de esas sugerencias se ponen los cimientos de una “transformación gradual del sistema”, en la línea de lo avanzado por el ministro de orientarse hacia un sistema mixto como el inglés, cuyos primeros elementos son:

— La modificación del artículo 109 de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS). La recomendación 1 dice que la asunción progresiva por el Estado de los gastos financiados impropiamente por cotizaciones “ha de implicar la modificación del artículo 109 de la LGSS”. Este artículo obliga a que el Estado haga las aportaciones necesarias al sostenimiento del sistema, y ha sido reiteradamente incumplido, pues en vez de aportaciones se hicieron préstamos.

— La introducción gradual de la imposición por impuestos, a la larga en sustitución de las cotizaciones. La recomendación 0 abre la puerta a utilizar los recursos “basados en la imposición general, que pudiera ser necesario para asegurar la sostenibilidad y la suficiencia de las prestaciones”. Sustituyendo así la obligación legal de las aportaciones del Estado (Art. 109) por la financiación por impuestos, sometidos a las reglas del techo de gasto y las limitaciones y carencias del sistema impositivo.

— Para nosotros, la COESPE, la sostenibilidad actual y futura se garantiza por la derogación de las reformas laborales, destopando las bases de cotización, persiguiendo la economía sumergida y el fraude, evitando las malas prácticas de desviar recursos de la Seguridad Social a otros fines, y legalmente, no modificando, pero cumpliendo el artículo 109 de la LGSS.

— El decisivo apoyo a las pensiones privadas de sistemas complementarios. La recomendación 16 se pronuncia por estos “instrumentos de ahorro a medio y largo plazo para los trabajadores”, para lo cual se impulsarán los “sistemas sustentados en la negociación colectiva”, que “deben cubrir al menos las contingencias de jubilación, invalidez y fallecimiento”, y las entidades que lo gestionen deberán tener “un régimen fiscal y jurídico adecuado y diferenciado”. Es decir, con beneficios fiscales y utilizando a los sindicatos como canalizadores de recursos a las entidades del capital financiero.

La COESPE defiende el sistema de reparto y su financiación, y, como dice el primer punto de nuestra tabla, reivindicamos complementar las cotizaciones sociales con aportaciones finalistas, no con préstamos a la Seguridad Social que dan falsa imagen de endeudamiento.

  • 4. Se han movido pocas cosas en lo que respecta a reivindicaciones directas de los pensionistas actuales. El derecho al mantenimiento del poder adquisitivo conseguido hace unos años se mantiene y también este año se aplicará el IPC; se reconoce la existencia de los vacíos en cotización de las mujeres aunque pocas soluciones se aportan; se reconoce la necesidad de subir las pensiones mínimas pero se manifiesta un falso temor a desincentivar la cotización; se mantiene la pensión de viudedad como prestaciones contributivas pero se recorta el acceso a la viudedad; respecto a la edad de jubilación, se aumentan los requisitos para las jubilaciones anticipadas, se incentivará la prolongación voluntaria de la vida laboral; se abre la posibilidad de coger los años favorables para mejorar las bases reguladoras; se conserva la ampliación de 15 a 25 años del periodo utilizado para el cálculo de la base reguladora, etc. En realidad, una serie de aspectos susceptibles de negociación posterior. Pero que no anulan la valoración negativa que el peso de los puntos anteriores impone a las recomendaciones del Pacto de Toledo.
  • 5. La iniciativa que ha lanzado la COESPE con la exigencia de la realización de una auditoria de las cuentas de la Seguridad Social ha encontrado un eco enorme entre la ciudadanía y la clase obrera. Más de 150.000 apoyos recogidos, de los cuales miles de ellos han sido recogidos directamente por los pensionistas en mesas y concentraciones en multitud de pueblos y ciudades.

Hemos conseguido que los interesados en liquidar la Seguridad Social abandonen su propaganda basada en la quiebra del sistema y en la insostenibilidad del sistema de reparto. Nosotros, al plantear que queremos conocer la verdad de lo ocurrido con nuestras cotizaciones y demostrar que fueron utilizadas para otros fines distintos de los debidos, hemos abierto una brecha a favor de la transparencia y la verdad, para conocer la magnitud del saqueo y la necesidad de compensar ese comportamiento indebido de las instituciones estatales.

Hoy más que nunca, ante cosas como las descritas aquí, con más fuerza que nunca hemos de aferrarnos al grito que expresa nuestra independencia, la independencia de la COESPE, que basa su fuerza en la democracia, en el respeto a los demás, en la discusión libre y democrática y el convencimiento de que nuestra lucha es justa.

 

 

¡Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden!

Pin It on Pinterest