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‘Qué vergüenza, esto está cerrado’. Acampada en Carabanchel por la reapertura de los SUAP

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▲ Asamblea Popular Carabanchel

Decenas de vecinas y vecinos hemos protagonizado cinco días de acampada ante las puertas del SUAP del barrio para exigir a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid su inmediata reapertura.

Asamblea Popular de Carabanchel

La acampada la iniciamos el jueves 16 de junio y la mantuvimos de forma permanente decenas de vecinas y vecinos hasta la tarde del martes 21, una protesta que con cada nuevo día fue aumentando en apoyos y participantes.

Reclamamos la reapertura inmediata de los 37 SUAP cerrados desde el 22 de marzo de 2020 por la Comunidad de Madrid, cierre que justificó entonces como una necesidad para poder luchar contra la pandemia. Superada ésta o al menos sus restricciones desde hace meses en Madrid, actualmente su cierre ya no tiene justificación y por eso se ha convertido en una de las medidas más denunciadas en las ya incontables movilizaciones en defensa de la sanidad pública en Madrid.

Pese a la presión, el 20 de junio, en una reunión con organizaciones sindicales, la Consejería de Sanidad confirmaba su intención de acabar con estos dispositivos de urgencias al presentar un plan que, además de cambiarles el nombre —pasarán a llamarse Puntos de Atención Continuada (PAC)—, prevé “tras la finalización del periodo veraniego” únicamente la reapertura de diez centros en condiciones similares a las anteriores a su cierre, más la reapertura de otros siete, pero con la mitad de horario los fines de semana y festivos, eso sí, sin personal médico; es decir, atendidos por equipos formados por enfermeras y técnicos de emergencias sanitarias.

Unos días antes de conocerse estos planes, vecinos y vecinas de Carabanchel habiamos decidido pasar a la acción para conseguir su reapertura. Por eso iniciamos una protesta ante el SUAP de Carabanchel, en la avenida de Aguacate 9. Con esta protesta retomábamos el testigo de la acampada que mantuvieron hace poco durante una semana vecinas y vecinos del cercano distrito de Villaverde ante su SUAP.

Y lo hicimos porque, pese a la propaganda de la Comunidad intentando infravalorar su utilidad, los dispositivos de urgencias de la Atención Primaria tienen una gran importancia. En el centro de Aguacate, es decir, el SUAP de Carabanchel, distrito de clase trabajadora que con sus 260.000 habitantes es el más poblado de Madrid, se atendió cada día un promedio de 63 personas —datos de 2019, último año del que se tienen—, o lo que es lo mismo: 23.000 atenciones en ese año.

Ahora esas 23.000 personas que no pueden ser atendidas en este SUAP aquí, de forma cercana y fluida, tienen dos opciones: esperar a conseguir cita en su centro de salud o acudir a las urgencias hospitalarias de los tres hospitales de referencia (Hospital Gómez Ulla, Hospital Clínico San Carlos o al Hospital 12 de Octubre). En ambos casos se sobrecargan aún más ambos niveles asistenciales y se demora la atención, obligando al paciente a desplazarse innecesariamente.

De hecho estos días en la acampada hemos podido comprobar como siguen acercándose vecinos y vecinas al SUAP pensando que está abierto y los enormes inconvenientes y molestias que les significa tener que trasladarse entonces hasta un hospital. Como estalló ante las puertas del dispositivo cerrado un padre que había acudido al centro con su hija enferma y fiebrosa, “es una vergüenza que esté cerrado”.

Pero no es solo a nivel de Carabanchel: el impacto de su cierre en el conjunto del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) es evidente. Los 37 SUAP, que dependen del SUMMA 112, abrían cuando cerraban los centros de salud de Atención Primaria (por las noches a diario, y las 24 horas los fines de semana y festivos), eran dispositivos eficaces y eficientes. Como sigue recogiendo la web de la Comunidad de Madrid: “Si tiene una urgencia, hay un centro abierto muy próximo a su domicilio. El SUMMA 112 de la Comunidad de Madrid pone a su disposición los Servicios Urgencias de Atención Primaria, que se encuentran ubicados en diferentes centros de salud o especialidades con acceso diferenciado. Los Servicios de Urgencias de Atención Primaria cuentan con médicos, enfermeras y técnicos en emergencias sanitarias. Puede acudir a estos centros si precisa atención de urgencia fuera del horario ordinario de su centro de salud o en festivos”.

En el mes de enero del 2020 —último mes del que se disponen datos— en los 37 SUAP se atendió a 71.066 pacientes, de los cuales menos de un 8% se derivaron al hospital. Y con con una espera media para la consulta médica de 20 minutos. Con su cierre, los pacientes perdemos continuidad asistencial, accesibilidad y una atención cercana y rápida. Esto tiene graves consecuencias para la población, ya que ha conllevado un incremento notable de las visitas a las urgencias hospitalarias, urgencias que llegaron a tener el pasado mes cifras récord de pacientes atendidos y que se encuentran en muchos hospitales colapsadas.

Los y las cerca de 200 trabajadoras de los SUAP, tras el cierre de sus centros en marzo 2020 fueron desplazados al IFEMA, luego a vacunódromos masivos (Wanda Metropolitano y Wizink Center) y actualmente han sido enviados en el Hospital Zendal. Según denuncian ellos mismos, allí pierden el tiempo, ya que hay unas 40 profesionales por turno y día para poner unas 415 vacunas también por turno y día.

No podemos permitir que continúen cerrados, estando los 37 centros disponibles y sus trabajadores y trabajadoras deseando que les dejen retomar su actividad laboral. La reapertura de estas urgencias fue también reclamada el jueves 16 de junio por los y las trabajadoras de los SUAP con una nutrida concentración ante la Asamblea de Madrid, y por el movimiento vecinal madrileño con acciones y protestas ante numerosas centros en diferentes barrios de Madrid. En la noche del 16, de forma coordinada, vecinos y vecinas pegaron carteles de denuncia en las puertas de 35 de los 37 SUAP de Madrid. Por nuestra parte, en Carabanchel, iniciamos la acampada.

Pese a los anuncios publicitarios de la Comunidad, los y las vecinos seguiremos reclamando nuestros derechos y lo que nos pertenece: una sanidad pública de todas para todas y un trato digno a todo el personal sanitario para que puedan cumplir con su trabajo en las mejores condiciones posibles.

Luchemos por una sanidad pública, universal y de calidad, no solo para el barrio, sino para toda la Comunidad de Madrid. ¡Por ti, por el barrio!

PARÓN VERANIEGO

Hacemos un parón durante el verano en las protestas semanales ante el Centro de Salud de Abrantes, movilizaciones que retomaremos el 15 de septiembre.

Como puede constatar cualquier persona que requiera atención médica, los centros de salud siguen saturados y conseguir cita con el médico o médica de cabecera es difícil. Sin embargo llega el verano y el calor, y tenemos que parar en nuestras manifestaciones ante el Centro de Salud de Abrantes, en Carabanchel. Tenemos que cuidarnos los varios centenares de vecinos y vecinas, entre ellas muchas personas mayores, que llevamos un año y diez meses de casi continuas protestas semanales. Por eso haremos un parón en las manifestaciones semanales durante el verano, para retomarlas el 15 de septiembre.

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