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¿Por qué quiero ser médica de familia y comunitaria?

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Dina Oulad-Arifi Asraou,
vecina de Abrantes

Recogemos aquí la intervención que una vecina de Carabanchel, estudiante de Medicina, realizó al inicio de una manifestación en defensa de la sanidad pública de Abrantes, para explicar la importancia de la Atención Primaria.

Hay un mito muy extendido: se piensa que la médica de cabecera solo deriva pacientes y hace recetas. Simplemente es falso: desde la Atención Primaria se resuelven el 90% de las consultas porque no solo se hacen recetas, sino que se ajustan los tratamientos y las posibles interacciones.

He crecido aquí, en Carabanchel. Vivir en un barrio obrero me ha hecho ser muy consciente de lo importante que es la justicia social. Sin una educación pública y sin las becas jamás podría haber estudiado Medicina. En cuanto a la sanidad, es igual: sin una Atención Primaria de calidad estamos haciendo que lo más básico, como una exploración física, sea inaccesible para quien no puede permitirse una sanidad privada.

Que están desmantelando la Atención Primaria, es una evidencia. Un ejemplo de ello: hace unos días fui a pedir cita para mi madre con su médico, y no se la daban hasta dentro de tres semanas. Su dolor crónico por artrosis, que necesita un simple ajuste del tratamiento, solo se puede atender desde el centro de salud. Tendrá que esperar tres semanas.

Quiero ser médica de familia porque sin duda alguna es la única especialidad médica que pasa consulta comprendiendo el entorno social. Antes de los recortes, los facultativos de Primaria nos acompañaban durante toda la vida. Os preguntaréis por qué es importante esto: cuando una persona enferma, no solo enferma ella, sino que afecta a toda la estructura familiar. Además, los médicos de familia son los únicos que detectan algunas patologías sociales como la violencia de género, y eso requiere de confianza. Por eso desde la Atención Primaria nunca se da de “alta” a un paciente: nos acompañan siempre.

También se llama “comunitaria” porque la Atención Primaria no solo trata las enfermedades, sino a las personas; las personas de un barrio. Tú vives aquí, y por eso éste es tu centro de salud y éste es tu medico: conocen lo que hay alrededor del paciente. No es lo mismo vivir en un barrio rico que en un barrio obrero donde no podemos permitirnos una atención privada. Además, desde los centros de salud se colabora en la acción comunitaria, en la cual la comunidad se cura a sí misma mediante la acción social. Las manifestaciones de Abrantes en defensa del centro de salud son un tratamiento: con ellas estáis intentando no perder a quien cuida de vuestra salud, y con ellas habéis despertado en mí una vocación que había perdido después de tantos años de carrera.

Con una Atención Primaria de calidad se pueden hacer multitud de cosas: grupos para dejar de fumar, grupos de paseo, charlas de concienciación sobre drogas o sobre planificación familiar. Se pueden hacer proyectos donde el barrio decida qué es lo que necesita. Por último, desde la Atención Primaria no solo se abarca el ámbito psicosocial, sino toda la medicina. ¡Toda la medicina!

Los médicos de familia son médicos generales; en ellos hay un minicardiólogo, un minineumólogo, hacen el primer diagnóstico, orientan al paciente, a veces llevan incluso la parte pediátrica de los centros de salud. En las Urgencias, en el triaje, nos atienden médicos de familia porque son especialistas en saber qué es lo que puede esperar y lo que no. Son los encargados de hacer prevención y promoción de la salud, llevan el tema de bajas laborales. Han sido los rastreadores que nunca se llegaron a contratar. Tratan otra pandemia muy importante, la pandemia de la soledad: hablando con un paciente una vez cada 20 días nos podemos ahorrar recetarle un antidepresivo o una benzodiazepina y todos los efectos secundarios que conllevan. Hacen atención domiciliaria, y finalmente se dedican a la investigación: son los únicos que investigan cómo las condiciones de vida afectan a nuestra salud.

En resumen, el próximo mes haré mi elección de plaza como MIR (Médico Interno Residente), y las diez razones por las que voy a escoger ser médica de familia y comunitaria pudiendo elegir cualquier otra especialidad son:

1. Por la ilusión de que los pacientes se refieran a mí como “MI MÉDICO”. CONFIANZA.

2. Porque nunca daré de “alta” a mis pacientes. ACOMPAÑAMIENTO.

3. Porque conoceré al hermano, a la madre, al marido, a la abuela… de todos mis pacientes. ATENCIÓN INTEGRAL.

4. Porque seré el único médico que conocerá “la casa” de sus pacientes. PROXIMIDAD

5. Porque seré capaz de manejar la “incertidumbre”. SOLVENCIA.

6. Porque sabré tanto de prevenir como de resolver una emergencia. URGENCIAS

7. Porque ayudaré a mis pacientes “en la salud y la enfermedad”. PREVENCIÓN.

8. Porque solucionaré lo máximo gastando solo lo mínimo. EFICIENCIA.

9. Porque tendré la especialidad más completa y “especial”.

10. Porque seré “ESPECIALISTA” en personas.

11. Y sobre todo y lo más importante… porque quiero seguir luchando por una Atención Primaria pública, de calidad y universal.

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