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¡Patas Arriba!… evolución en la precariedad de la Educación Infantil Pública en la Comunidad de Madrid

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Diana Pérez es directora de la cooperativa que gestiona la Escuela de Educación Infantil de Educación Pública Patas Arriba que pertence a la Comunidad de Madrid en Rivasvaciamadrid. La escuela ha logrado varios premios y reconocimientos a la excelencia educativa dentro de la etapa de 0-3 años con un modelo de autogestión admirable… Nos cuenta Diana que gestión de las escuelas tenían un precio cerrado donde se presentaba un modelo educativo y un modelo de gestión donde se priorizaba el proyecto educativo hasta 2008 cuando se empezó a primar la gestión económica. Con la crisis del Covid19 ha quedado en evidencia la precariedad laboral y la masificación de las aulas dentro de una etapa educativa qué desde 1990 están reconocidas en el sistema educativo y no de los cuidados exclusivamente…

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Nosotras somos una escuela de gestión indirecta de la red pública de escuelas infantiles de la Comunidad de Madrid. Llevamos funcionando desde el año 2004, que inauguramos la escuela y cuando nosotras presentamos el proyecto para trabajar en ella, el modelo era un poco distinto a lo que ahora estamos empezando a conocer, porque la gestión de las escuelas tenía un precio cerrado, que la Comunidad de Madrid establecía y consideraba el dinero que se podía tener y entonces era por módulo-aula: te daban un dinero por el número de aulas, dependiendo del número de aulas que tuvieras tenías un dinero que era cerrado, con el dinero no se podía negociar.

Lo que presentaban era un proyecto educativo y un proyecto de gestión. Lo que contabas era cómo ibas a hacer la parte pedagógica y cómo ibas a gestionar, con el dinero que te ofrecía la Comunidad de Madrid, cómo ibas a hacer esa gestión, cómo ibas a distribuir esos gastos, en qué te lo ibas a gastar. Y, además, lo que puntuaba bastante era que tuvieran buenos salarios los trabajadores, que tuvieran experiencia, buen currículum,…  Lo que priorizaba ahí era el proyecto educativo.

En el año 2008 esto cambio, con la excusa de la crisis, y decidieron hacer subastas, en vez de concursos y lo que hicieron fue: dar como la mitad de puntuación al proyecto educativo y la otra mitad se la llevaba la gestión económica, que era la empresa que más barato gestionará el centro. Hasta entonces las personas que nos dedicábamos a esto éramos cooperativas de educadoras que habíamos decidido buscarnos la vida trabajando en una escuela pública, pero que estuviera gestionada por las propias educadoras. A partir de aquí empezaron a entrar grandes empresas y a tirar los precios y las condiciones de muchas escuelas han empeorado bastante.

De 2008 en adelante ha sido un arduo camino de ir bajando, bajando, bajando presupuesto, cada vez más, cada vez más, y la situación es ya insostenible. Los últimos pliegos que están saliendo son terribles.

Esa es un poco la situación antes de la crisis del Covid. A nosotras nos han renovado un curso más, pero en cualquier momento nos pueden sacar a concurso e intentar bajarnos los precios y que acabemos sin trabajo, porque nosotras tenemos una filosofía que nos permite bajar hasta cierto punto, porque no vamos a poner en peligro el bienestar de los niños y las niñas por tirar los precios, ni nuestras economías, que ya son bastante penosas y nuestros salarios.

Estamos ahí en esa lucha, que llevamos muchos años en ella.

Ahora con la suspensión de los contratos, otra putada más (perdonad que hable así), que nos han hecho a las escuelas infantiles, porque siguen sin tratarnos como parte del sistema educativo, nos siguen considerando de segundo grado y servicios de conciliación para las familias y ya está, y como no estamos dando el servicio de conciliar deciden suspendernos los contratos.

Nuestra lucha y nuestra guerra es que nosotras no somos conciliación, somos educativas y que, desde el año 1990, estamos reconocidas en el sistema educativo. No hay ninguna ley posterior que nos haya sacado de ese sistema y queremos que se nos reconozca como tal y se nos deje teletrabajar, exactamente igual que lo están haciendo el resto de los niveles. Cada uno con sus contenidos curriculares, porque no son los mismos, pero que se nos deje teletrabajar.

 

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