Más de 3.600 firmas de madrileños y madrileñas que no se explican cómo el Consistorio va a habilitar un nuevo polo de atracción de vehículos a motor precisamente en la zona de Madrid que arroja los peores índices de dióxido de nitrógeno, NO2, después de Plaza Elíptica. Si deseas firmar la petición, puedes hacerlo en esta dirección: chng.it/GzBdS4wx

Desde que el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, anunciara la noticia, hace dos semanas, las asociaciones vecinales Retiro Norte y Los Pinos de Retiro Sur, así como otros colectivos del distrito, se han mostrado rotundamente en contra de una medida que, sin duda, contribuirá a aumentar la polución y la contaminación acústica en la zona. Como es lógico, en su protesta se han encontrado con el apoyo de la FRAVM, que califica la propuesta de absolutamente incongruente con un modelo de movilidad realmente sostenible y respetuoso del bienestar y la salud de la vecindad.

Aunque la iniciativa se encuentra aún en una fase inicial, en forma de anteproyecto, el Consistorio tiene la intención de licitar la obra en el segundo semestre de este año con el fin de que se inicien los trabajos en los seis primeros meses de 2021. En concreto, el Ayuntamiento pretende construir un aparcamiento subterráneo de un millar de plazas, la mayoría para visitantes, bajo la calle Menéndez Pelayo, en el subsuelo de cinco manzanas que rodean los Jardines del Buen Retiro. Es su manera de “compensar” la pérdida de unas 200 plazas de aparcamiento en superficie que se encuentran entre las calles O’Donnell y Doce de Octubre, que desaparecerán para poder ensanchar las aceras. “No tiene ningún sentido que el Ayuntamiento, con el argumento de dar más espacio al peatón, elimine plazas de aparcamiento en superficie para residentes y nos meta 1.000 coches más en el barrio, la mayoría para visitantes, empeorando nuestra movilidad y la calidad del aire”, sostiene Alejandro Merino, presidente de la Asociación Vecinal de Retiro Norte, que exige la inmediata retirada de la propuesta.

“Este macroparking ni cumple una demanda vecinal ni favorecerá al parque de El Retiro, que está incluido en una candidatura a patrimonio de la humanidad de la UNESCO. Por el contrario, afectará a la salud y calidad de vida de todo un barrio, Ibiza. Este barrio cuenta con tres grandes hospitales, uno de ellos infantil, junto al macroparking. La obra supondrá ademas tala de árboles, desvíos de seis líneas de autobuses y la amenaza a un refugio de la Guerra Civil y al subsuelo del parque, considerado Bien de Interés cultural”, añade Merino, que confía en que el concejal presidente del distrito, Santiago Saura, de Ciudadanos, se oponga al proyecto liderado por Borja Carabante, delegado de Medio Ambiente y Movilidad del consistorio.

Hay que subrayar que Retiro, con 9.027 plazas, es el segundo distrito de Madrid en número de aparcamientos para residentes (PAR) subterráneos. Solo en el entorno de Menéndez Pelayo existen seis PAR con capacidad para 3.516 vehículos. Además, el perímetro de El Retiro cuenta ya con unas 1.000 plazas de aparcamientos de rotación. Con estas cifras, ¿qué sentido tiene construir un nuevo parking subterráneo?