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    Hablamos con Mar Jiménez, portavoz de Kellys Madrid

    Solidaridad en Acción

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    Hablamos con la portavoz de estas trabajadoras en Madrid, Mar Jimenez, que a diferencia de la mayor parte de las camareras de hotel  nos cuenta que ella lleva unos 20 años trabajando en el mismo hotel, único en Madrid de una gran cadena hotelera y está contratada en directo. Por esa razón sigue siendo la portavoz, pues está más “protegida” que sus compañeras contratadas en fraude de ley mayoritariamente. Por ello es más difícil que tomen represalias contra ella o la  incluyan en una lista negra por reivindicar sus derechos. No obstante, se encuentre en ERTE desde principios de marzo, antes del Estado de alarma, hasta septiembre.

    Autor: Heithor Beria para Madrid en Acción

    Así y todo, no siempre fue todo fácil ni mucho menos, y es que si bien los últimos 20 años ha estado nuestra entrevistada en el mismo hotel, antes de eso estuvo años en varias empresas contratada pero trabajando para el mismo hotel, práctica que es la norma en el mundo laboral de las Camareras de Piso, contratadas con las figuras de peón, auxiliar de limpieza, limpiadora, y categorías similares para trabajar en hoteles por empresas de servicios o directamente ETTS, a veces tales compañías son creadas por las mismas cadenas hoteleras que las contratan, en fraude de ley y por supuesto en peores condiciones que las contratadas en directo. De ahí que la principal y única reivindicación de la Ley Kelly, impulsada por esta asociación, es el contrato en directo, cuando al menos las camareras sean el  30%-35% del personal de estructura Y es que como nos recuerda esta trabajadora y así  le espetó a algún director de hotel “Si  yo no limpio las habitaciones,  tú no tienes producto que vender”.  Por todo ello, no está de más tener presente a este colectivo en nuestros aplausos.

     

    Nos recuerda esta trabajadora  que los contratos suelen ser por pico de actividad cuando estamos hablando de una actividad estructural de cualquier. Para entender su realidad laboral nos ilustra con un ejemplo claro…

    ..Normalmente   en los  contratos de las camareras de piso  se estima la trabajadora limpie unas 500 habitaciones en el mes,  serían a tantas por día, como muchas veces no pueden llegar a ese número en las 6 horas de contrato, en realidad llegan a hacer 10 horas o hasta 12 horas en un día, y como muchos meses no llegan a ese mínimo de 500 habitaciones, no cobran lo marcado por contrato, 700€ u 800€ o poco más sino menos. Obviamente, el perfil de trabajadora ideal para las empresas de servicios es una mujer monomarental y a ser posible extranjera, es decir personas especialmente vulnerables que no se van a quejar. No es de extrañar, que ante esta emergencia sanitaria este colectivo haya sido especialmente afectado. Tanto es así  que a las compañeras que se contagian las echan incluso por whatsapp , tras concederles vacaciones, sin ERTE, pues no las mantienen durante la baja.

     

    Esta situación  descrita por la portavoz del colectivo en Madrid  no es nada nueva, lleva al menos 20 o 30 años, y es tan indignante, sobre todo por ser el principal sector económico de este país,  que llevaron a un grupo de trabajadoras de diversos hoteles a organizarse y crear la asociación las Kellys hará unos años, ya que no se sentían representadas ni defendidas en absoluto por los sindicatos, que nos recuerda Mar han  firmado la precariedad laboral que sufren las limpiadoras, con la creación de ETTs y empresas de servicios. Y su éxito ha sido tal, que ya existen, en un intento de cooptación y recuperar alguna de las 8.000 trabajadoras que abandonaron esas instituciones sindicales, éstas crearon las llamadas Kellys confederadas y las Kellys Unión.  Y si no denunciaron a esos sindicatos por el uso de su nombre  fue por la publicidad que les hace a ellas mismas más que a los sindicatos. Aparte de este plagio, nos comenta que no sólo está su asociación en Canarias y otras zonas turísticas como Valencia, Alicante Mallorca, Cádiz o Barcelona, sino también en Madrid, Asturias o Zaragoza. Y además el fenómeno traspasó fronteras y ya hay Kellys en Londres, Marsella, así como en Bélgica y Suiza, a las que conocieron en un encuentro en el Parlamento Europeo al que llevaron sus reivindicaciones.

     

    Nadie auguraba gran futuro a esta asociación,  incluso el presidente de los hoteleros llegó a decir cuando conoció su existencia “ A mí cuatro fregonas no me van a hacer daño”. Sin embargo nos indica Mar  que llevarán unas 5.000 denuncias las Kellys de las que ganarían unas 4.000 en este tiempo reclamando derechos a sus empleadores. No sólo eso, en las caceroladas que hacen frente a los hoteles como forma de protesta genera tal mala publicidad  que consiguen mejoras en sus condiciones laborales para evitarlo. Por otra parte,  también nos recuerda que en una feria de turismo de Alemania les concedieron un premio  por parte de  un organismo de la ONU , además  lograron que algunos touroperadores dejaran de contratar los servicios  de hoteles que no contrataban en directo a sus limpiadoras. Y consiguieron que más de 500 hoteles decidiesen contratar en directo a sus limpiadores. Además, como medida para alcanzar su principal reivindicación, el contrato en directo, idearon el sello de calidad laboral, a los hoteles con buenos contratos.

     

    Aunque  pueda parecerlo, como nos indica la portavoz kelly no es automática la relación directa entre las estrellas de un hotel y las buenas condiciones laborales. De hecho la cadena hotelera  Marriot con unos  1.800 millones facturados en España el año pasado  fue la primera cadena que impuso un ERTE. Más bien la relación es inversa entre beneficio y condiciones laborales. Y señala  a este hotel además de los NH, Barceló, Meliá es decir las grandes cadenas, como los que peor tratan a sus trabajadores, que lo son fundamentalmente a través de empresas de servicios.

     

    Aparte de esto también considera  importante la portavoz del colectivo el apoyo de los clientes de hotel, que pueden comenzar por  preguntar qué tipo de contrato tiene su personal, o directamente si tiene a su personal de limpieza en directo, ante lo cual lo normal es encontrar Silencio. Por ello  es importante como clientes denunciar en redes, quejarse a dirección, amenazando no volver al hotel por tener en malas condiciones a sus trabajadoras y es que la mala publicidad es el mayor miedo que tienen los hoteles, con lo que las quejas que podamos hacer como usuarios  han de elevarse también a la agencia. Y no sólo eso, también es fundamental conseguir cambios legislativos que impidan la subcontratación para sectores estructurales de los hoteles como son sus camareras, y por ello participan en jornadas  de concienciación con jueces y abogados.

     

    Volviendo al COVID19, por el trabajo que desempeñan las limpiadoras de hotel, considera que no va a ir a mejor su situación, pues la carga de trabajo será mayor y reclama no  sólo más medidas de protección sino más personal, pues con ello se reduciría la carga de trabajo y garantizaría una limpieza óptima que no podrá ofrecerse en condiciones actuales. Recuerda que hay casos en los que las propias trabajadoras han tenido que llevar ellas mismas productos de limpieza, como para no llevar sus propias mascarillas. Por tanto , la portavoz de las Kellys no augura un cambio a mejor en la situación postcovid en su  trabajo  y menos otro tipo de turismo, pues si hubiera otros tipo de empresarios que se preocupasen por las condiciones de sus trabajadoras  habría otro tipo de turismo, no como ahora, incluso se puede  volverse a implantar el uso de lejía para limpiar tras 10 años de prohibición de su uso en  hostelería por los efectos en la salud de las trabajadores, y  a pesar de ello se sigue usando en muchos hoteles.

     

    Actualmente se han dedicado, ante el ERTE o el despido sin más, a cuidarse pues no sólo se han apoyado entre ellas económicamente, sino a quienes les rodean. La propia portavoz ha hecho recados a sus vecinos mayores, otras compañeras han hecho mascarillas para residencia de ancianos.  Afortunadamente sólo una compañera de la asociación estuvo afectada  por el virus si bien no se han  librado otras trabajadoras de limpieza en hospitales o residencias, de hecho alguna compañera ha estado cocinando para una residencia de su  barrio por baja del personal encargado. Siendo éstos ejemplos del fundamental apoyo mutuo que practican las Kellys y especialmente entre las mujeres precarias que reivindica esta asociación además de la autogestión para no depender de nadie.

     

    Para más información  sobre las Kellys y contactar con ellas:

     

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