Inicio Periódico en Papel ‘Feminista por ti, por mí y por todas las compañeras’

‘Feminista por ti, por mí y por todas las compañeras’

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Nieves Manrique Reol. Macua21, Asociación de Profesores de Enseñanza no Reglada. Madrid Cultura Activa.

La importancia de la mujer en los centros culturales, en nuestro colectivo es innegable. Somos mayoría y, a pesar de ello, tenemos que demostrar día tras día nuestra valía y conocimiento sobre lo que enseñamos en las clases o en los talleres. Disciplinas que van desde informática, pintura, cerámica, restauración, yoga, taichi, baile, inteligencia emocional, idiomas… Un sinfín, que van dirigidas a personas de todo tipo y condición.

Hacemos cultura, impartimos cultura, pero somos las “hermanitas pobres” de la misma y se toma en muy poca consideración por las Administraciones públicas y las empresas, que miden la enseñanza en rentabilidad económica.

Un 8M reivindicativo: micromachismos fuera de las aulas

“Cuando empecé a dar clase, chicos y no tan chicos no se fiaban de mis consejos… hasta que al final, después de unos meses, hacían lo que yo les decía y eso les funcionaba… Empezaron a confiar y respetar mis lecciones y conocimientos”. Esta situación incómoda la detalla una profesora de dibujo y pintura, licenciada en Bellas Artes.

— Si hubiera sido un hombre, ¿la situación sería distinta?

— Seguro. No habría tenido que demostrar continuamente lo que sé y lo que valgo.

Seguimos con otros casos de compañeras que, por ser mujeres, también han encontrado reparos a la hora de impartir su materia.

‘Creo que en este país hay un retroceso muy peligroso, en los tiempos que vivimos, en derechos que creíamos establecidos […]. Por eso no hay que cejar en la lucha: nos jugamos mucho’

“Es increíble, pero cierto, que mujeres les pidan consejo a ellos, pues no se sienten seguras hasta que no les dan su aprobación… En clase de restauración es bastante habitual que esto suceda. Cierto es que no son todas las alumnas, pero siempre hay alguna que se busca un profe de apoyo, un hombre que le diga que va bien. Eso envalentona al señor, y yo, la profesora, tengo que estar muy pendiente de que no suceda. Hay mujeres que no tienen autoestima suficiente para decidir por sí mismas o que están acostumbradas a que sea el hombre quien les diga o les dé el visto bueno”.

— ¿Cuestión de educación, tal vez?

— Creo que sí. Están en otra época. Tengo la esperanza de que cada vez suceda menos.

Otro caso a destacar: una profesora de fitness

“Aquí tienes que demostrar que eres más fuerte, más resistente y con más conocimientos que ellos. En un gym en el que trabajé muchos años y en el que por ser mujer ganaba menos dinero que mis compañeros varones. Harta de la situación, pues yo llenaba las clases y no ellos, me dirigí a la jefa para explicarle lo que me sucedía. Le expuse mis razones, se dio cuenta de su propio machismo al actuar así y en el acto me subió de nivel.

Me gustaría añadir que en este mundillo de gimnasios y de clases de fitness hay muchas mujeres que prefieren a las profesoras, pues el acoso es muy agobiante. Los tíos se quedan mirando a las chicas… Y en varias ocasiones he tenido que intervenir.

Creo que en este país hay un retroceso muy peligroso, en los tiempos que vivimos, en derechos que creíamos establecidos, y hay mucho hombre ofendido, pues cree que pierde derechos como ‘hombre’. Por eso no hay que cejar en la lucha: nos jugamos mucho”.

Testimonios como los que se han apuntado hay muchos, de ahí la necesidad y la importancia de la celebración del 8 de Marzo. Un 8 de Marzo que reivindique y ponga de manifiesto que si la vida no es feminista, es injusta. Que el feminismo es una revolución de por vida y para vivirla.</Artículo>

‘Un 8 de Marzo que reivindique y ponga de manifiesto que si la vida no es feminista, es injusta. Que el feminismo es una revolución de por vida y para vivirla’

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